Una estancia con velas encendidas aporta paz, calidez y sensación de hogar. En este aspecto los nórdicos son unos expertos y en todos los blogs noruegos, suecos, daneses y finlandeses encontramos inspiración para transformar nuestro salón en un pequeño espacio nórdico. Para este "momento de relax nórdico" os propongo personalizar unas velas y así darles también un uso más decorativo que funcional. A partir de ahora y durante los próximos minutos estaremos a la luz de las velas.
Necesitaremos, cómo no, velas blancas y largas . Unas servilletas de papel en las que habremos estampado, dibujado o imprimido las plumas (si no os gusta este motivo podéis escoger el que más os guste, eso sí que sea vertical), una cuchara y una vela encendida.
Según lo que nos cuentan en Signe Pling el proceso es sencillo pero laborioso. Separaremos todas las hojas de las servilletas hasta quedarnos con la que contiene el motivo. A continuación calentaremos la cuchara con la ayuda de la llama de la vela y una vez esté caliente la peinaremos por la servilleta y la vela que queremos personalizar. El calor impregnará la servilleta con la vela. Tened en cuenta que este paso a paso es una traducción ¿libre? de Google Translate porque las instrucciones originales están escritas en noruego.
Una vez tengamos las velas personalizadas presidirán la estancia en un candelabro que no les reste protagonismo. Puede ser blanco pero también turquesa y así introducimos pequeñas notas de color en los fríos días que aún están por llegar.
Si os gusta mucho, mucho, pero que mucho esta idea podéis hacer personalizar velas para decorar celebraciones o eventos. Tomad nota: novios y novias, organizadoras de eventos y wedding planners. ¿Os animáis?























